Zaragoza, una ciudad marcada por su clima extremo y su cierzo, plantea retos muy concretos a la hora de elegir una vivienda de obra nueva. Más allá del diseño, las prestaciones, y el precio, uno de los aspectos a valorar y que desconocen los compradores es la orientación de la vivienda. Con veranos calurosos que superan con facilidad los 35 grados e inviernos secos y fríos, la orientación de una vivienda en Zaragoza no es un mero detalle: es un elemento determinante para el confort térmico y el gasto energético, ya que puede suponer una diferencia de ahorro en la factura de climatización.
Claves de las orientaciones y la mejor valorada.
Orientación Norte: Suele evitarse, ya que apenas recibe luz directa y sus estancias pueden resultar más frías y oscuras.
Orientación Este: ideal para dormitorios, ya que recibe sol por la mañana y se mantiene fresca por la tarde.
Orientación Oeste: calienta mucho por la tarde, algo que puede ser problemático en los meses más calurosos.
Orientación Sur o sureste: la más valorada. Permite aprovechar la luz solar durante todo el año, calentando de forma natural en invierno y con posibilidad de sombreado en verano.
Orientación Noroeste: con la afección del cierzo puede aumentar la sensación de frío en invierno y generar molestias, por lo que sus viviendas deben contar con un buen aislamiento y cerramientos resistentes
El papel de los promotores
Los promotores de obra nueva tienen la responsabilidad de ofrecer toda la información referente a la orientación de la vivienda interesada, incorporando una rosa de los vientos o una flecha con el norte geográfico en los planos comerciales. En el caso de disponer de infografías o vídeos comerciales, deberán mostrar las realidades en cuanto a la iluminación y proyección solar al edificio.
Recomendaciones para conocer la orientación de una vivienda de obra nueva
Además de poseer el plano comercial con la orientación de las estancias de la vivienda, es recomendable preguntar directamente al promotor o visitar la obra en diferentes momentos del día, para comprobar cómo incide la luz y si hay protección natural frente al viento (arbolado, edificios cercanos, etc.).
Existen también visores como el del Ayuntamiento de Zaragoza, que permiten saber la incidencia del sol y la proyección de las sombras de los edificios según la hora y fecha que se elija.
Tomarse el tiempo para entender este detalle puede marcar la diferencia en confort, gasto energético y calidad de vida. No te fíes solo de lo que aparece en la documentación comercial: pregunta, visita, usa herramientas y contrasta la información.


